Todo empezó en un pequeño bajo de la localidad de Albal. La familia tenía algunas vacas y vendía su leche, pero cuando el precio de la misma comenzó a bajar, el hijo pequeño propuso hacer queso fresco.
Con su bici, se dirigió al Mercado Central de Valencia, donde compró unos moldes de madera para hacer queso cassoleta.
El éxito fue inmediato y pronto vinieron de otros pueblos para comprar el queso. Poco a poco, la demanda fue creciendo, la producción ampliándose y los medios comenzaron a sofisticarse hasta llegar a ser una de las empresas más punteras del sector.
Disponemos de 3 plantas de producción y una de las gamas de productos más amplias del mercado: Queso fresco y pasta blanda en Albal (Valencia), pasta prensada en Manzanares (Ciudad Real) y rulos y especialidades en Chiva (Valencia).